CENTRAL HIDROELECTRICA

Los ríos de España generan millones de kilovatios de energía renovable desde hace más de un siglo. Es un negocio multimillonario que aporta grandes beneficios a muy pocas empresas que se aprovechan de concesiones casi perpetuas.

Muchas explotaciones se iniciaron durante los siglos XIX y XX. Y todavía se alargarán mucho más. Porque la gran mayoría de concesiones hidroeléctricas en España no caducarán en décadas, gracias a un cambio legal en los años 80 que eternizó los permisos para explotar un recurso natural escaso y público como es el agua.

Ante esta situación, cada vez hay más voces que denuncian lo que consideran un expolio de los recursos naturales y ayuntamientos que reclaman recuperar el control de sus ríos y que los beneficios regresen a la ciudadanía.

El documental "Kilovatios de agua. El negocio del siglo", de Carlos Prats y Ricardo Belis, investiga el estado de las concesiones hidroeléctricas en Cataluña, la mayoría de ellas vigentes hasta el año 2061 gracias a un cambio legal que permite la explotación de un recurso natural como es el agua casi a perpetuidad.

Las centrales hidroeléctricas permitieron electrificar las fábricas textiles, el alumbrado público en las calles y llevar luz a las casas. Se transformaron lagos de alta montaña, ríos y valles, para hacer esclusas, embalses y plantar torres eléctricas. La construcción de las grandes centrales, entre los años 10 y 80 del siglo pasado, fue una hazaña tecnológica.

 

Supuso una revolución económica y social para muchos pueblos de montaña. Pero la prosperidad que quitaron a las centrales hidroeléctricas del Pirineo ha amagado el coste que tuvo construirlas. Un sacrificio humano, en el que contribuyeron miles de trabajadores de todo el país. Los pueblos perdieron el control de sus recursos naturales y vieron alterado su paisaje y estilo de vida.

La radiografía de los ríos españoles pone de manifiesto el monopolio existente y la explotación intensiva de los cursos fluviales. Pero los ingenieros consideran que todavía hay espacio para realizar nuevas centrales.

 

La energía más antigua y con más futuro

Un siglo después de la construcción de las primeras grandes centrales, la energía hidroeléctrica es una energía renovable con mucho futuro. Las centrales del norte de España fueron clave para la llamada Segunda Revolución Industrial; permitieron sustituir el carbón y electrificar las fábricas y ciudades de áreas metropolitanas ​​hace más de un siglo. En los años 80, la energía hidráulica dio salida a los excedentes de energía nuclear. Y, en el futuro, está llamada a complementar y facilitar la penetración de la energía eólica y la solar, que no generan energía cuando se desea, ni se puede almacenar.

 

Foto portada:

La central de Capdella tiene uno de los saltos más altos de Europa. Aprovecha el agua de 28 lagos de alta montaña, unidos por un laberinto de túneles excavados en la roca, y se derriba por un desnivel de más de 800 metros. 


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