BOMBILLA PRECIO ELECTRICIDAD

 

El mercado de electricidad en España se organiza en una secuencia de sucesivos mercados en los que generación y demanda intercambian energía para distintos plazos. El problema está en que esos 'mercados' son empresas del mismo grupo.

Los mercados a plazo de electricidad son un conjunto de mercados en los que con años, meses, semanas o días de antelación a la entrega física de la energía, se intercambian contratos de compra-venta de electricidad con plazos de entrega superiores a 24 horas (semanas, meses, trimestres, años, etc.).

Al llegar el día anterior al despacho de las centrales/entrega física de la energía, los agentes intercambian energía para el día X. En el muy corto plazo (dentro de las 24 horas anteriores al momento de la entrega física de la energía), existen otros mercados en los que los agentes (generadores, comercializadores, etc.) pueden ajustar sus posiciones contractuales y en los que los generadores (y en algunos casos también la demanda) ofrecen una serie de servicios de gestión técnica al sistema.

En el largo y medio plazo, los agentes intercambian diferentes tipos de contratos, con periodos de entrega de distinta duración (año, trimestre, mes, etc.) y en diversos mercados a plazo:

Contratos bilaterales adaptados a las necesidades de los agentes, compradores y vendedores, y con entrega física de la energía o con liquidación financiera.

IMAGEN PRECIO ELECTRICIDAD

 

Contratación de productos estandarizados a través de mercados organizados, subastas organizadas o el conocido como “over the counter” (OTC). Este último no está organizado ni estandarizado y en él los agentes cierran transacciones a través de intermediarios/brokers, pudiendo estos ser físicos ó virtuales (p.ej., plataformas de trading basadas en internet).

El papel de un mercado a plazo. Los mercados a plazo cumplen un papel crucial en un mercado liberalizado desarrollado. Efectivamente, cuando son suficientemente profundos y líquidos, permiten a los agentes compradores y vendedores gestionar sus riesgos, al tiempo que facilitan la competencia en los mercados mayorista y minorista.

A modo de ejemplo, un comercializador deberá adquirir energía para abastecer a sus clientes. En ausencia de mercados a plazo profundos, tendrá que adquirir esta energía en el mercado diario, cuyo precio es desconocido en el momento de ofertar a sus clientes. Así, estará expuesto al riesgo de que el precio en el mercado diario resulte más elevado que el que consideró a la hora de ofertar a sus clientes, corriendo por tanto el riesgo de incurrir en pérdidas.

Sin embargo, si el comercializador contrata la energía que prevé necesitar por adelantado y a un precio cerrado, podrá reflejar en sus ofertas no sus costes estimados, sino aquellos en los que realmente incurrirá. De esta forma elimina el riesgo de incurrir en pérdidas debidas a errores en la estimación del precio del mercado (lo que se conoce como riesgo de precio).

Así, un mercado a plazo suficientemente profundo y líquido a) facilita la cobertura de riesgo, y b) facilita la entrada de nuevos competidores al reducir la exposición al riesgo.

Desde el punto de vista de los generadores, el mercado a plazo también es relevante debido a las mismas razones. Efectivamente, un mercado a plazo suficientemente profundo y líquido a) facilita la cobertura de riesgos (para un generador, el riesgo asociado a la volatilidad de sus ingresos – fijar el precio al que vende su producción), y b) facilita la entrada de nuevos competidores al reducir la exposición al riesgo.

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Adicionalmente, los mercados a plazo también resultan interesantes para consumidores que adquieran la energía directamente en el mercado, ya que les permiten estabilizar los pagos por la misma. Normalmente, la contratación a plazo se la ofrece un comercializador, quien, gracias a especializarse en la gestión de riesgos energéticos, puede ofrecer una cobertura de precios más interesante que la que normalmente pueda obtener un consumidor por sí mismo.

Es importante tener en cuenta que contratar a plazo no tienen por qué significar precios más bajos que los que resultarían de adquirir la energía en el mercado diario. Efectivamente, contratar a plazo simplemente es una manera de fijar un precio con el que el comprador y el vendedor se encuentran confortables de cara al futuro, de manera que se estabilizan los flujos de pagos/cobros. Así, podría suceder que, llegado el momento de la entrega, el precio del mercado diario sea superior al pactado en el contrato a plazo. En ese caso, el comprador habrá sacado más ventajas de la contratación que el vendedor, aunque podría haber ocurrido exactamente lo contrario. Lo que es importante es que: a) en el momento de la contratación a plazo, el precio complacía las previsiones de ambas partes, y b) la eliminación del riesgo de precio de las dos partes induce ventajas para ambos.

¿Qué mercados a plazo hay en España? Los mercados a plazo de electricidad en España son los siguientes:

El mercado no organizado de contratos bilaterales (conocido como OTC), en el que se negocian contratos físicos y financieros.

El mercado organizado de futuros eléctricos gestionado por OMIP [https://www.omip.pt/es/electricidad]. Cada uno de estos mercados está caracterizado por distintos grados de organización (estandarización de contratos, gestión centralizada por una entidad independiente, cámara de compensación, etc.).

El mercado de contratos bilaterales físicos es un mercado no organizado en el que los agentes compradores (principalmente comercializadores y consumidores finales) y vendedores (principalmente generadores) intercambian bilateralmente contratos diseñados en función de sus necesidades. En este mercado se intercambia actualmente un porcentaje relativamente bajo de contratos.

El mercado financiero OTC es otro mercado no organizado en el que los agentes intercambian, a través de intermediarios o brokers, contratos con liquidación financiera diseñados en función de sus preferencias y sin someterse a reglas de participación/negociación distintas de las que ellos mismos imponen.

¿dónde está el verdadero negocio?

Tanto las empresas generadoras de electricidad como las ‘comercializadoras’ pertenecen, en su mayoría, al mismo grupo de empresas. Así, ENDESA e IBERDROLA (por ejemplo) son empresas que generan electricidad, la transportan y la comercializan, con otros nombres y sociedades paralelas, pero siempre queda en manos de los mismos. Ponen el precio de venta, y también el de compra.


 

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